Medicina preventiva
La medicina preventiva es crucial para mantener a nuestros animales sanos y felices por más tiempo. Parte de nuestro trabajo es asesorar a los tutores sobre la existencia de medidas, pautas y hábitos que permiten evitar o reducir la aparición de enfermedades además de prolongar y mejorar su calidad de vida.
Estos son los aspectos fundamentales en los que se basa la prevención:

La alimentación debe proporcionar la nutrición necesaria para un desarrollo saludable y evitando la obesidad, cada vez más frecuente en animales domésticos.
Las pautas de actividad física y ejercicio deben ser las adecuadas en función de la especie, raza y edad. Todo ello permite un correcto desarrollo físico y cognitivo.


Conducta equilibrada que facilite la convivencia y establezca un vínculo emocional adecuado y sano.
Pautas de desparasitación interna y externa. Debe ser periódica y adaptada a los hábitos de vida y lugar en que viven nuestros animales.


Los programas de vacunación permiten prevenir e, incluso, evitar la aparición y contagio de algunas enfermedades infecciosas frecuentes en cada especie.
Controles bucodentales, cardíacos, análisis y pruebas diagnósticas que permiten detectar enfermedades en fases iniciales. También son clave los exámenes genéticos que permiten el diagnóstico de enfermedades hereditarias, pautas específicas de esterilizaciones o cirugías preventivas, entre otros.

